El Hotel Malmaison se encuentra en Oxford, Inglaterra. Hoy en día, la antigua prisión de la ciudad se ha convertido en un confortable hotel que aun conserva elementos de su pasado.
Originalmente el edificio era una antigua cárcel victoriana, y aun hoy se pueden ver las puertas de metal, escaleras de hierro y celdas de acero forjado. Por dentro el hotel tiene un aire lujoso y moderno, con habitaciones equipadas con televisiones de pantalla plana, control climático y control de luz. Hay Internet por todo el hotel.
El hotel tiene 95 habitaciones dobles, y cada una de las habitaciones se encuentra dentro de las antiguas celdas. Las habitaciones tienen un baño propio, una cama doble y pesadas puertas de metal que recuerdan el uso inicial del edificio. La decoración interior de las celdas está llena de colores oscuros y cortinas rojas de terciopelo a juego con los muebles.
El hotel también dispone de alojamiento más lujoso. En una de las alas de la antigua prisión se encuentran las suites, mientras que en la antigua casa del gobernador de la cárcel hay habitaciones más espaciosas con camas de cuatro postes y un pequeño cine.
Cada unas de las celdas tiene una selección de vinos y snacks, y un baño completo con duchas con elementos tecnológicos. Hay servicio de habitaciones durante todo el día y los huéspedes podrán disfrutar de desayunos, comidas y cenas servidas directamente en sus habitaciones.
El precio comienza a partir de los 200€ la noche en una habitación doble, y sube para las habitaciones superiores. Una cama extra cuesta unos 34€ más la noche, y las cunas son gratuitas.
El Hotel Liberty se encuentra en Boston, en el estado de Massachussetts en los Estados Unidos. La cárcel se completó en el año 1851 y casi 140 años más tarde tuvo que cerrar sus puertas por las malas condiciones de vida que había dentro.
Hace más de una década y tras un cambio radical, el edificio se transformó en un lujoso hotel. El edificio, donde en su momento estuvieron encarcelados Malcolm X y Frank Abagnale Jr., aun conserva su estructura original de ladrillo. El patio interior también ha conservado su diseño.
El hotel también tiene una torre de construcción más reciente donde se encuentran la mayor parte de las 300 habitaciones y suites. Todas las habitaciones son dobles con baño propio, con una decoración de tonos rosas y grises acompañados por muebles de caoba. Las ventanas ocupan toda una pared y las habitaciones tienen vistas hacia el río Charles o hacia la ciudad.
Las suites son más grandes y tienen una cama tamaño kingsize y un lujoso baño, además de un baño extra de cortesía y un área de salón con comedor separado. Hay varios tipos de suites, y las más grandes no recuerdan para nada una prisión, con una despensa propia, un armario del tamaño de una habitación y una biblioteca. Otras suites también disponen de una terraza propia al aire libre.
Este hotel tiene cinco bares y restaurantes que tienen una decoración que recuerda el antiguo uso de este edificio histórico. Uno de los bares se encuentra al aire libre, donde antes estaba el patio, y está abierto al público durante los meses de verano. Algunas de las antiguas celdas se han transformado en salas de reuniones y conferencias, y una gran parte se han convertido en una lujosa sala de baile donde se pueden celebrar grandes eventos.
El Hotel Lowengraben se encuentra en Lucerne, en Suiza. El edificio se construyó como la prisión de la ciudad en el año 1862, pero a partir del año 1998 se convirtió en un hotel.
Las habitaciones se encuentran dentro de lo que antes eran las celdas. Las habitaciones son dobles con baño propio, y las ventanas todavía tienen barrotes. Hay varias suites temáticas que se encuentran en lo que antes eran la sala de recreación, la oficina del director, la sala de visitas y la biblioteca. El precio varía entre los 95 y los 187€ la noche.
El Hotel Langholmen se encuentra en Estocolmo, en Suecia. La Prisión de la Corona, como era conocida antes, cerró en el año 1975 y años más tarde se convirtió en un hotel.
Las habitaciones pueden ser individuales o dobles con un moderno baño propio, y las puertas son las puertas originales de la prisión, aunque ahora tienen su propia llave. Las ventanas ya no tienen barrotes y la decoración está llena de lujos, donde reina la decoración moderna. El precio es a partir de los 172€ la noche por una habitación individual y unos 215€ la noche por una habitación doble.
El hotel también tiene su propio museo, llamado desde el Crimen hasta las Cadenas. Este museo cuenta los casi 150 años de la historia de este lugar.
El hotel tiene un restaurante, el Finkan, que es conocido por su cocina tradicional y sus brunches cada domingo. El hotel también tiene una mini cafetería y una pequeña tienda. Los huéspedes podrán utilizar el aparcamiento del hotel.
Cerca de este céntrico hotel se encuentran varios lugares de interés, como una playa cerca del puente Langholm donde los huéspedes podrán disfrutar de los rayos del sol durante los meses de verano. Al otro lado del puente se encuentran muchas tiendas, restaurantes, tiendas, cines y galerías.
En los últimos años ha surgido un curioso fenómeno turístico que ha logrado convertir varias antiguas prisiones en hoteles donde los huéspedes están dispuestos a pagar por una noche entre rejas. Varios hoteles de este tipo han aparecido en distintos países.
Algunas prisiones abandonadas se han convertido en hostales, museos y hoteles. Los huéspedes que se decantan por este tipo de alojamiento pueden disfrutar de una noche entre rejas.
Hostal Ottawa Jail.
El Hostal Ottawa Jail se encuentra en Ottawa, Canadá. La prisión se construyó en el año 1862 y se cerró 110 años más tarde. Hace varias décadas la prisión fue remodelada y se convirtió en un hostal con muchas celdas, o habitaciones, que pueden acomodar grupos, aunque también hay celdas dobles y alojamiento más espacioso en el Cuarto del Vigilante.
El edificio es de estilo victoriano. Hay varios tipos de habitaciones. Las habitaciones más grandes pueden alojar grupos de personas y se encuentran en el antiguo hospital de la prisión. Las habitaciones dobles se encuentran en las celdas donde antes dormían los prisioneros. La habitación más lujosa, entre comillas, es el antiguo cuarto de vigilancia. Hay un pequeño museo llamado Carleton County Gaol Heritage Centre en la octava planta del hotel, que no ha sido renovada y que ofrece tours que cuentan la historia de la prisión y las leyendas que dicen que es un lugar encantado.
El hostal dispone de una cocina con frigoríficos donde los turistas que viven como presos por un día podrán guardar su comida. La antigua capilla de la prisión se ha convertido en un centro recreativo con varias consolas, televisores y juegos de mesa. El área de visitantes tiene varios ordenadores con acceso a Internet.
El hostal se encuentra en el centro de la ciudad. Cerca se encuentra el centro comercial Rideau, el Mercado Byward y varios lugares y museos históricos, como el Museo de la Civilización, el Museo Canadiense de la Guerra o la Galería Nacional de Canadá.
Hostal Celica.
El Hostal Celica se encuentra en Liubliana, en Eslovenia. Antiguamente el edificio era una cárcel yugoslava, pero ahora se ha convertido en un hostal con una galería de arte.
Este hostal tiene 20 habitaciones, aunque en realidad cada habitación se encuentra en una de las antiguas celdas. Hay varios tipos de habitaciones. Las celdas grandes pueden alojar a grupos de hasta 12 personas y hay baños separados para mujeres y hombres. Las celdas para grupos de hasta 7 personas tienen baño propio. Las celdas más pequeñas tienen baños en cada planta, y pueden alojar a un máximo de tres personas. Varias de las celdas tienen acceso para discapacitados con un baño adaptado. Todas las habitaciones conservan los barrotes en las puertas y ventanas. El precio máximo es de 28€ la noche.
Hay una zona de cocina con frigoríficos, y un restaurante donde los huéspedes podrán disfrutar de una shisha. Hay cajas fuertes y un almacén para maletas para el uso exclusivo de los huéspedes. También se pueden alquilar libros y juegos de mesa. En la recepción hay varios mapas y guías turísticas, y se pueden contratar tours y excursiones.
Todo el interior del edificio está decorado de forma artística, con murales y dibujos por todas partes. Parte del antiguo edificio se utiliza como galería de arte.
Napier.
La prisión de Napier se encuentra en Nueva Zelanda. En este lugar se organizan excursiones y actividades, y parte del edificio ofrece alojamiento a los excursionistas.
Los visitantes podrán dormir en las antiguas celdas. Varias celdas se han convertido en modernos dormitorios que pueden alojar grupos, mientras que algunas de las celdas se han convertido en cómodas habitaciones dobles con baño propio. Algunas celdas no se han remodelado, y los más atrevidos podrán alojarse en las celdas tal y como eran originalmente. El precio por dormitorio es de unos 12€ por persona, mientras que las habitaciones dobles cuestan 15€ la noche.
Old Jail.
El Old Jail es un hostal que se encuentra en Mount Gambier, en Australia. El hostal también es una antigua cárcel , pero las instalaciones apenas han cambiado y el lugar sigue recordando a una prisión.
Las instalaciones del hotel son muy básicas, y ofrecen una experiencia muy parecida a la de una cárcel. Cada dormitorio es una celda con pocas comodidades, y las duchas son las mismas que las que utilizaban los presos. Los cuartos de los guardias se han transformado en dormitorios triples. La decoración es escasa, y lo único que ha cambiado son las puertas, que ahora se pueden abrir desde dentro. El precio es de entre 15.7 y 32€ la noche.
A pesar de las condiciones primitivas, la antigua cocina se ha transformado en un excelente restaurante. El restaurante Turnkey sirve deliciosos platos y vinos locales. Hay una sala con televisores y una mesa de billar, mientras que otra sala tiene una chimenea. El hostal tiene una fachada que ha sido restaurada para parecerse a la fachada original del año 1866.
Karosta.
La prisión Karosta se encuentra en Liepaya, en Latvia. La antigua prisión militar ofrece tours por sus instalaciones, y los más atrevidos podrán pasar una noche entre rejas.
Los más valientes podrán dormir en una de las celdas de esta prisión que cerró sus puertas en el año 1997 y saborear la misma comida que comían los antiguos presos. Hay una opción más arriesgada, que es la de pasar una noche como un preso y ser tratado como un preso. El precio es de 11.2€ la noche. La última opción, que incluye alarmas si un preso entre comillas decide escapar, es una opción bastante popular para grupos que celebran la despedida de soltero.
Taylor Falls.
El bed and breakfast Taylors Falls Old Jail se encuentra en el pueblo de Taylors Falls, en Minnesotta, en Estados Unidos. Esta pequeña cárcel tenía solamente cuatro celdas.
Los huéspedes pueden alojarse en el Jail Cottage, una cabaña que se encuentra en el edificio de la cárcel. La cárcel tiene una fachada formada por bloques de madera, algo que era poco habitual en la época. La cabaña tiene varias habitaciones dobles con baño, una cocina bien equipada, una chimenea y un balcón privado. Al lado de la cárcel se encontraba una taberna, que ahora tiene tres suites. Una de las suites, la Cave Suite, se encuentra dentro de la estructura original del edificio. El precio es de 99€ para quedarse en el edificio de la cárcel y 106€ para alojarse en las suites del antiguo saloon.
El Propeller Island City Lodge de Berlin, Alemania, es un curioso hotel con varias habitaciones bastante distintas. Hay 31 habitaciones, cada una más original y extravagante que la anterior. Los precios varían desde 69€ hasta 190€ por noche, y el desayuno, de 7€, va aparte.
De las 31 habitaciones de las que dispone el hotel, no hay dos iguales. Existe una habitación completamente blanca, llamada «Therapy» o terapia. En esta habitación, en el techo se encuentra un enorme espejo, y gracias a distintas luces, la habitación puede cambiar de color cada vez que uno quiera.
Una de la habitaciones que ofrece la experiencia mas surrealista es la llamada «Gruft/ Coffin», donde los mas atrevidos podrán dormir en un ataúd.
La habitación»Freedom» recuerda a una prisión, pero en ella se incluye un agujero en la pared para poder «escaparse» en cualquier momento, mientras que la habitación «Padded Cell» imita a un hospital psiquiátrico.
Si uno elige alojarse en la habitación «Mirror», se verá rodeado por espejos por todas partes, ya que todas las paredes también son espejos. Esta es una experiencia que hace que parezca que alguien se encuentra dentro de un caleidoscopio.
En la habitación «Upside Down», todo está al revés. Pegados al techo se encuentran la mesa, la cama y los muebles. Para entrar allí, uno tiene que hacerlo por un agujero en el suelo.
Uno de las habitaciones con mas sentido de humor es el «Space Cube», donde gracias a un botón, uno puede hacer aparecer un extra muro que separa la cama grande en dos mas pequeñas.
Otra de la habitaciones tiene una cama volante, mientras que en otra se puede encontrar el cuarto de baño escondido dentro de un armario. Las hay con paredes en forma ondeadas, o con camas que se esconden en el suelo. Otras tienen suelos elásticos, baños con balcón o una cama giratoria.
El hotel se encuentra en una zona bastante céntrica. Cerca de este hotel se encuentran varios búnkeres de la Segunda Guerra Mundial que merecen un visita.
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