Al Maha Desert Resort & Spa se encuentra en Dubai. Rodeado por 225 kilómetros cuadrados de desierto y a tan solo 45 minutos de Dubai este encantador oasis es el lugar ideal para relajarse en un hotel de lujo que se integra idóneamente con la naturaleza.
El hotel tiene varias suites, como la suite presidencial, la suite de los Emiratos, la suite real y la suite beduina. La suite presidencial es una habitación de 530 metros cuadrados, que dispone de una piscina de 11×9 metros, una barbacoa, muebles tallados a mano, tres dormitorios, enormes cuartos de baño, una bañera gigante, cuartos para invitados, dos minibares, cocina equipada, objetos de Bvlgari, televisiones de plasma, servicio privado, DVD, wifi, caja de seguridad y un aparcamiento privado, entre otras cosas.
También hay dos suite llamadas suite de los Emiratos, cada una de 375 metros cuadrados, una piscina de 14×6 metros, muebles tallados a mano, dos habitaciones, varios cuartos de baño bastante grandes con bañera y accesorios de Bvlgari, cuartos para el servicio, un jardín, cocina, minibar, caja de seguridad, wifi, Bluetooth, y muchas otras comodidades.
Las dos suites reales tienen 175 metros cuadrados. También disponen de una piscina cada una, muebles artesanales, dos habitaciones, un cuarto de baño totalmente equipado y con complementos de Bvlgari, y muchas comodidades más tradicionales, como caja de seguridad, televisión o internet.
En este hotel también podemos encontrar 37 suites Beduinas individuales, de 75 metros cuadrados cada una. Estas también disponen de una piscina privada, muebles artesanales, una cama digna de reyes, un cuarto de baño como el de las otras habitaciones con ducha y una gran bañera, decorados de Bvlgari, minibar y caja de seguridad, televisión y DVD.
El hotel también tiene un lujoso spa donde uno podrá disfrutar de un relajante masaje, hacerse la manicura y pedicura, tratamientos de piel y tratamientos faciales. Además, podrá visitar el exclusivo gimnasio o relajarse en los baños termales del spa. También podrán disfrutar de la hidroterapia, saunas y salas de masajes.
Los huéspedes de este hotel tienen varias actividades entre las que elegir, y algunas están incluidas en el precio, dependiendo de la suite donde se aloje. Uno puede ver como se entrenan halcones, montar en camello, dar un paseo guiado por las dunas, seguir las huellas de camellos o practicar el anciano deporte de tiro con arco. Uno puede disfrutar de un safari por las montañas Hajar, con comida incluida, o visitar el pueblo de Hatta, de más de 200 años, o visitar los jardines y museos de Al Ain. Además, los huéspedes podrán montar en quad o practicar el esquí en las dunas.
El hotel Grúa de Harlingen es en realidad una grúa industrial giratoria. El hotel se encuentra en Harlingen, y es el segundo hotel insólito de los tres que hay en esta ciudad de los Países Bajos.
La grúa fue reconstruida y remodelada. Las viejas escaleras exteriores se reemplazaron por modernos ascensores para la comodidad de sus visitantes. Mientras tanto, el habitáculo del puesto fue transformado en una habitación lujosa y moderna.
Uno puede disfrutar de las vistas a los alrededores, ya que los dueños de esta grúa transformada en hotel decidieron conservar las ventanas de observación. Ahora este pequeño observatorio está equipado con una minicadena y una televisión plasma.
En la lujosa habitación del hotel podemos disfrutar de una ducha doble de diseño y un baño equipado. La habitación del hotel cuesta unos 319€ por noche, pero incluye desayuno que será llevado directamente al cuarto.
Lo más curioso de este hotel es que la antigua grúa se puede pivotar si el conductor lo quiere. Uno solo debe entrar en la cabina y girar la grúa y el hotel mientras se lo pasa bien.
El hotel les ofrece a sus huéspedes el desayuno más completo, e incluso lo lleva a la habitación. El desayuno incluye pasteles típicos, huevos fritos y más exquisitas especialidades de la región.
Los ascensores transportan a uno fácilmente desde el nivel principal hasta la habitación. Para subir a la cabina para mover la grúa hay que subir unas escaleras que llevan directamente desde el cuarto, y en el último nivel cerca del observatorio se encuentra una zona para hacer picnics.
El hotel se encuentra en la zona portuaria de la ciudad, lo que le ofrece al turista unas vistas más que bonitas al puerto. En la zona hay muchas tiendas, bares y varios restaurantes donde podrán disfrutar tanto de las especialidades de la zona como de comida más internacional. Además, este hotel se encuentra cerca de la capitanía y se pueden ver los barcos de vela.
El lujoso y exclusivo hotel One By Five se encuentra en París, Francia. Lo más curioso de esta joya de hotel es sin duda el hecho de que solo dispone de una incomparable suite.
Este hotel se encuentra en el barrio de Quartier Latin y toda la atmósfera que rodea el hotel lo hace ideal para un fin de semana romántico. El interior, exquisitamente decorado, recuerda a un boutique de lujo, con la tecnología más avanzada integrada en los muebles, y un diseño innovador.
La suite dispone de una enorme cama que parece flotante, cubierta de satén y con luces que pueden cambiar tanto de color como de intensidad cuando uno lo desee. Todo la decoración es de lo más exquisito, desde el foyer, decorado con suaves cortinas rojas, hasta el enorme cuarto de baño. El baño parece una habitación de por sí, con una ducha vaporosa, y el interior decorado con lo más moderno. El foyer de la entrada es una sala muy confortable, con muebles cómodos y un sillón de cuero. Los candelabros del foyer son más de lo que aparentan, ya que allí uno puede conectar su iPod. El hotel esconde muchas sorpresas, tales como efectos visuales y distintas luces que bailan sobre el techo y las paredes.
En la suite, de 45 metros cuadrados, uno puede pasar el fin de semana más romántico, por el precio de 960 euros la noche. El hotel, además, se encuentra en uno de los barrios más vivos de la capital de Francia, y uno puede dar una vuelta por los alrededores o pasar una tarde en uno de los famosos restaurantes o cafés del Quartier Latin. Todo un lujo para los enamorados.
El lujoso hotel Amankora es más que un hotel exclusivo. Situado en uno de los países que mejor conserva su cultura más tradicional, Bhutan, este hotel se encuentra entre las montañas.
El hotel encaja perfectamente con la belleza natural del país. El hotel es bastante pequeño, pero muy cómodo y con toda la calidad que le ofrece la cadena de hoteles Aman. Lo curioso de este hotel es que en realidad son cinco pequeños hoteles repartidos por los montes y valles cerca de las ciudades de Paro, Thimphu, Punakha, Gangtey y Bumthang.
Dado que los hoteles están apartados del ruido y la muchedumbre, uno podrá relajarse con toda la tranquilidad del mundo mientras disfruta de las vistas de las Himalayas o de los centenarios paisajes del país. El interior de cada hotel sigue el estilo oriental más puro y clásico, y la arquitectura sigue la tradicional técnica de construir los muros con tierra arcillosa, llamada tapial.
Para vivir la verdadera experiencia de Bhutan, en las habitaciones no hay televisiones, pero cada una dispone de una estufa de leña, camas grandes y enormes cuartos de baño. Además, si uno lo desea, puede disfrutar del spa de cada hotel. El hotel, o mejor dicho, cada uno de los cinco hoteles, ofrece caminatas guiadas por los alrededores y por las montañas. Cabe mencionar que también se ofrecen excursiones por todoterreno, ideal para ver los vastos valles.
El Kruisherenhotel Maastricht no parece un hotel, ya que antiguamente había sido un monasterio del siglo XV. El hotel se encuentra en el centro de Maastricht, en Holanda.
El edificio fue fundado en el año 1483 por la “Orden de los Cojos”, conocida como la Kruisheren. Sin embargo, el monasterio quedó abandonado hasta que, en el año 2000, se decidió restaurar el edificio y convertirlo en un hotel de lujo.
El aspecto del exterior del hotel ha cambiado más bien poco, ya que aun siguen allí las ventanas de cristal esmerilado y las impresionantes bóvedas góticas. Uno también puede pasear por los jardines del monasterio convertido en hotel, un punto verde en plena ciudad.
El Kruisherenhotel Maastricht dispone de cincuenta habitaciones y suites. Estas se encuentran en lo que antes eran los antiguos claustros, que fueron remodelados y ahora ofrecen todo el confort que uno necesita. El precio por noche ronda los 150 € por persona.
En lo que antes era la nave de la iglesia ahora se encuentra una mezzanina para el desayuno. Desde la mezzanina se puede apreciar la magnífica vista a toda la ciudad. En otra parte de la nave se encuentran la recepción y un bar.
En el llamado éspace vinicole se puede encontrar las bodegas con una impresionante colección de vinos. Dentro del hotel también podemos encontrar una biblioteca y un moderno ascensor que nos lleva por todas las plantas sin interrumpir la tranquila atmósfera del hotel.
En las capillas laterales ahora se encuentran varios salones, decorados en un estilo tradicional que no rompe con la arquitectura del monasterio pero que ofrecen todas la comodidades de la vida moderna.
El hotel está situado en el centro de la ciudad, a menos de 5 minutos de la plaza más famosa, la plaza Vrijthof y del barrio de la cerámica. Se recomienda visitar el museo Bonnefanten o el nuevo puente alto, el Hoge Brug.
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